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Cuidarse

Se despierta. Ha elegido un tono de alarma en su teléfono móvil que no le sobresalte para evitar taquicardias. Se incorpora lentamente y, de esta manera, se libra de una posible bajada de tensión. Hace algunos estiramientos para mejorar su tono muscular, evitar contracturas y prevenir la artrosis a largo plazo.
Se quita el pijama y pasa a la ducha. Usa un jabón antibacteriano e hidratante que reduce el riesgo e infecciones en la piel.
Luego, en la cocina se prepara una tostada, que raspa para quitar las partes quemadas convirtiéndolas en migas negras que acumulan en el fregadero. Los alimentos carbonizados pueden provocar un cáncer de colon.
Para prevenir la misma enfermedad, su pan es integral y con extra de fibra. Así, con un buen tránsito intestinal, los posibles agentes cancerígenos permanecen menos tiempo en contacto con su cuerpo.
No le echa sal a la tostada para mantener su tensión dentro de los estándares. La aliña con un chorro rácano de aceite para no comer demasiadas grasas. Sobre su tostada coloca dos lonchas de pechuga de pavo, rosa como un chicle e insípida como el agua misma.
Entonces recuerda haber olvidado tomar dos vasos de agua osmotizada que reduce la aparición de piedras de riñón y muchos otros problemas.
Después de vestirse, sale a la calle a pasear. Anda por la sombra para que el sol no pueda causarle una insolación o un cáncer de piel.
En el bar se toma un café descafeinado (los nervios y el sueño) que endulza con sacarina para luchar contra una diabetes que aún no le ha sido diagnosticada pero a la que tiene predisposición genéticamente. Eligió ese bar por estar bien ventilado, por la higiene de las barras y a mesa y lo ha convertido en su bar habitual.
Tras su café, se acerca hasta la oficina de correos, dónde recibe un paquete que le encargaron. No es muy grande y, en su camino hacia casa, va alternando la mano con la que lo lleva, para no desarrollar una escoliosis en la espalda.
Sigue evitando el sol y hora también, va alejándose de las palomas (y sus enfermedades) que se van cruzando en su trayectoria.
Sube por las escalera para hacer ejercicio. Evita religiosamente el ascensor y procura acumular más de media hora de ejercicio ligero al día.
En casa hay una fiambrera con ensalada y también tiene pescado fresco en la nevera que, obviamente, deberá preparar sin sal.
Ha decidido que no se lo comerá.
Se dispone a coger el cutter para abrir el paquete pero al comprobar que la hoja está oxidada, la cambia por otra. Aunque no ha faltado a ninguna dosis de recuerdo de su vacuna contra el tétano, es mejor prevenir.
Siempre es mejor prevenir.
Con ese reconfortante pensamiento en mente, abre el paquete, extrae la pistola que le han mandado y se pega un tiro.