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La cuerda del funámbulo

A lo largo de la hoja en blanco hay una línea prácticamente invisible. Hay que ser un funambulista para recorrerla, un equilibrio instintivo que tiene más de falta de miedo que de talento. Muchos creen que a lo largo de la hoja no hay nada. Pero está esa línea. Y si no la ves, aparece el terrible bloqueo ante la hoja. La línea, la cuerda del funámbulo es el único camino posible a lo largo de esa hoja en blanco, a lo largo del nuevo proyecto.

En realidad el miedo a la incapacidad de llenar la hoja en blanco no es nada comparado con el de caer de la línea. A un lado hay la utopía, la serendipia, el efecto mariposa, el éxito. Al otro, la distopía, el slipery-slope, el clusterfuck, el fracaso. En la línea, el zarandeo y el avanzar a ciegas.

Esa cuert es la incertidumbre perpétua entre un estado y el otro. Porque al innovar o al buscar nuevas ideas, caer en el lado exitoso implica el riesgo de caer en el del fracaso. Y habilidad del funámbulo para caer bien.

A lo largo de los años he recorrido esta cuerda para clientes de agencias de publicidad, marketing y branding; para alumnos y para mis propios fines. Este blog habla de la relación entre innovación, tecnología, creatividad y marcas. Hablamos del futuro que ya llega, del que no termina de llegar, del que ya debería estar aquí. Una perspectiva diferente, con el tamiz de la cultura, con mirada larga pero siempre con los pies puestos fijamente en la cuerda, para ver donde caemos.